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La graviola no cura el cáncer


Tema relacionado: El kalanchoe no cura el cáncer

Texto escrito por Fernando Cervera

Hay muchas páginas de internet que afirman que la graviola (también conocida como guanábana) cura el cáncer. Y no solo eso, ¡sino que además es cien veces más potente que la quimioterapia! Ahora bien, si has llegado hasta esta revista es posible que estés pensando en utilizarla y que estés buscando información, pero aquí es donde debo decir de forma contundente que la graviola no puede curar el cáncer.

La graviola es una planta de nombre científico Annona muricata, y es originaria de la zona del Caribe, aunque actualmente se planta en muchos países tropicales y subtropicales, como Guinea Ecuatorial, China y Australia. Es un pequeño árbol de unos 10 metros de altura. Su fruto tiene espinas suaves y su pulpa es blanca, presentando unas semillas amarillo parduscas, de un centímetro más o menos, y con forma arriñonada [1]. Pero, dejando la clase de botánica para otro día, desde hace dos décadas hay multitud de vendedores que anuncian supuestas propiedades medicinales para la graviola. Algunos de los usos más comunes que se le dan es para tratar enfermedades como diarrea, fiebre, dolor, enfermedades respiratorias y de la piel, parásitos internos y externos, infecciones bacterianas, hipertensión, inflamación, diabetes y cáncer. Generalmente, muchas páginas de internet recomiendan hacer preparados a partir de la corteza, la raíz, las semillas y las hojas. Es de remarcar que, a pesar de que la planta sí que tiene algunos compuestos que pueden ser antimicrobianos, no existe ningún tipo de estudio que respalde su uso en el tratamiento de las afecciones de las vías respiratorias, el corazón, los riñones, la diabetes, y mucho menos el cáncer [2].

También es cierto que, al hacer análisis químicos de la planta, se han identificado más de 200 compuestos interesantes, como acetogeninas y alcaloides, que si bien pueden tener actividad farmacológica en las concentraciones adecuadas, también pueden presentar efectos tóxicos, como las acetogeninas mencionadas anteriormente, que muestran neurotoxicidad. Es decir, que en la graviola, como en casi cualquier planta, hay compuestos similares a otros que tienen actividad farmacológica, ya sea buena o mala. Además, se requerirían las dosis adecuadas para presentar efectos positivos o negativos.

Esto nos lleva a una realidad: no existen evidencias de que la graviola tenga efectos reales en humanos para tratar ningún tipo de cáncer, y si bien es cierto que sí que hay estudios donde extractos de graviola han tenido efectos muy específicos sobre algunos tipos de células tumorales [3],  ese efecto no se ha podido trasladar aún a humanos, ni potenciar de la manera adecuada. Nadie sabe si, en un futuro, algún compuesto localizado en esta planta podrá ayudar a tratar alguna enfermedad, pero hay miles de estudios con miles de plantas y frutos que se quedan solo en eso, porque encontrar remedios a enfermedades tan complejas no es fácil, ya que si lo fuera, nadie moriría de cáncer porque muchos de esos compuestos ya están de forma habitual en las frutas y verduras que comemos a diario. Además, decir que la graviola cura el cáncer es una simplificación estúpida, ya que el cáncer no es una única enfermedad, sino que tiene múltiples orígenes y hay centenares de enfermedades englobadas bajo ese nombre que requieren tratamientos específicos en función del tipo de cáncer que se padece.

Por otro lado, es importante remarcar que los remedios que se venden por internet no cumplen ninguna normativa real para su venta como medicamento, y que sus fabricantes no se someten a un control sobre lo que están vendiendo. Pero ¿puede tener la graviola algún efecto negativo más allá de que no cura el cáncer? Se sabe que algunas partes de esta planta contienen una neurotoxina asociada a enfermedades neurodegenerativas. Ahora bien, la Agence française de sécurité sanitaire des aliments concluyó recientemente que tampoco hay pruebas firmes de que este fruto pueda ser nocivo para la salud humana, pero recordemos que lo que se recomienda a los enfermos de cáncer es, en muchas ocasiones, otras partes de la planta y no necesariamente su fruto [4]. Además, no hay estudios firmes sobre cómo pueden afectar los productos basados en la graviola a los tratamientos científicamente probados.

Como reflexión final, uno puede comprar las pastillas de graviola a unos 20€ las 60 cápsulas, y los fabricantes aconsejan tomar dos cápsulas al día [5]. Así que un usuario de estos productos podría gastarse al año unos 240€. Sabiendo que los pacientes con cáncer están en una situación desesperada, es de sobra conocido que ante el diagnóstico tienden a buscar otras estrategias curativas fuera de la ciencia. Ahora pongamos que un 5% de los pacientes, al leer que existe un complemento mucho más potente que la quimioterapia, se decidan a probarlo. Sabiendo que en España hay aproximadamente unos 250.000 enfermos de cáncer, ¿sabéis cuanto dinero supondrían esos complementos de graviola  para las pocas empresas que, de forma ilegal, la comercializan? Aproximadamente tres millones de euros. Si hacemos esa extrapolación al mercado hispanohablante en general, las cifras se disparan mucho más. Así que la realidad es simple: detrás de la graviola no se esconce un tratamiento contra el cáncer, sino un negocio basado en el miedo y la desesperación de los enfermos.

[1] Descripción botánica

[2] Artículo 1

[3] Artículo 2

[4] Agencia francesa de seguridad sanitaria

[5] Precio graviola

9 comentarios
  1. Pingback: El kalanchoe no cura el cáncer | ULÛM |

  2. Eugenia Reboll

    January 31, 2017 en 12:29

    Hola Fernando, te respondo porque respondiste a mi tweet:
    Gracias a mi formación científica puedo entender tu escepticismo sobre las terapias alternativas. Vale. Lo que no puedo entender es que tergiverses la información y coloques como argumento para tu falaz artículo un trabajo científico publicado, que demuestra que los extractos etanólicos de la graviola sí son más efectivos que el 5 Fluorouracillo que se emplea en quimioterapia. ¿Es que no lo leíste o pensaste que nadie lo iba a revisar?

    El trabajo citado es: Quispe et al., (2007) Efecto citotóxico de Annona muricata (guanabana) en cultivo de líneas celulares de adenocarcinoma gástrico y pulmonar. CIMEL 12 ( 1): 19-22. Su conclusión: “Las concentraciones de extracto etanólico utilizadas parecen ser más citotóxicas que las concentraciones homólogas de 5 Fluorouracilo “. Traduzco: el extracto etanólico de la graviola parece ser más anticancerígeno que concentraciones similares de 5 Fluorouracilo. Te sugiero que te quites las gríngolas. Trabajos científicos que demuestran el potencial anticancerígeno de la graviola hay por montones. Si lo requieres te los puedo enviar.

    Y si de cuentas se trata, ¿porqué no publicas cuánto cuesta la quimio y lo multiplicas por los 250.000? En algo sí estoy de acuerdo contigo: el tratamiento contra el cáncer es “un negocio basado en el miedo y la desesperación de los enfermos” . ¿Y a tí te pagan para escribir estas cosas?

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    • Fernando Cervera

      January 31, 2017 en 14:50

      Buenos días Eugenia.
      No hay ningún argumento falaz, y puse ese artículo para que la gente lo leyera. Le recomiendo que lea la parte de mi artículo donde se dice:

      Si bien es cierto que sí que hay estudios donde extractos de graviola han tenido efectos muy específicos sobre algunos tipos de células tumorales [3], ese efecto no se ha podido trasladar aún a humanos, ni potenciar de la manera adecuada.

      Esa es la referencia que dice, y como bien dice, todo eso se ha conseguido (como en miles de sustancias que se quedan por el camino) en lineas celulares, es decir, in vitro, no en modelos animales ni humanos. Cualquier persona que utilice esos datos para decir que la graviola tiene un efecto curativo sobre el cáncer está mintiendo.

      ¿Por qué no publico cuánto cuesta la quimioterapia? Sencillo: porque la quimioterapia salva vidas, la graviola no. Es más, abandonar el tratamiento para consumir graviola es una sentencia de muerte. Podemos discutir si es ético el precio de los medicamentos y el precio de la quimioterapia, pero no que salva vidas y no se miente al enfermo sobre las posibilidades de curación que ofrece.

      Y no, no me pagan por escribir estas cosas, de hecho ULÛM es una plataforma que genera gastos en tiempo y dinero, es decir, que pago por hacer divulgación. Es más, gasto tiempo en hacer divulgación, tiempo que podría utilizar en otras cosas.

      Un saludo y gracias por tomarse tiempo en leer y dejar su comentario.

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  3. N. Santana

    February 1, 2017 en 00:10

    Official website of the National Institutes of Health (NIH). NIH is one of the world’s foremost medical research centers. An agency of the U.S. Department of Health …

    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27224241

    CONCLUSION:

    Our results indicate that the ethanol extract of leaves of Annona muricata L. causes apoptosis of liver cancer cells through ER stress pathway, which supports the ethnomedicinal use of this herb as an alternative or complementary therapy for cancer.

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    • Fernando Cervera

      February 1, 2017 en 08:44

      Disculpa, pero tu comentario contiene varias falsedades.

      Pones un enlace al buscador del National Institutes of Health (NIH), pero ese artículo no se ha publicado ahí, sino en una revista sobre terapias alternativas llamada Journal of Ethnopharmacology (http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0378874116303178), es como buscar en google un articulo, enlazar la búsqueda y decir que ese artículo lo ha publicado google, con la diferencia que tu estás usando el nombre del NIH para legitimar tu posición, cuando ese artículo no tiene nada que ver con el NIH.

      Vamos al resto de cosas: en el artículo que mencionas, utilizan un extracto de graviola junto a dimetilsulfóxido, que es un disolvente orgánico que también tiene propiedades como medicamento, ya que puede atravesar las membranas celulares y facilitar la entrada de drogas o venenos, además de tener efectos tóxicos en las células (se ha vendido como remedio contra el cáncer, a modo de fraude, desde los años 60). Ahora bien, en el artículo no se detalla la composición de la mezcla utilizada ni la cantidad de dimetilsulfóxido que se le añade a las células control y a las células del experimento (las células control son aquellas a las que no se les hace nada para ver que les ocurre). El problema es que faltan controles, por ejemplo, células sin dimetilsulfóxido para ver qué les ocurre en condiciones del experimentación (sin dimetilsulfóxido y sin graviola), y que no se dan detalles de los controles que sí se han realizado, cosa altamente sospechosa ya que pueden, perfectamente, estar mal diseñados. Es decir, faltan controles básicos y los que hay tampoco se detallan. Además, se sugiere que este procedimiento puede tener alguna utilidad para complementar a la medicina científica en pacientes con cáncer, pero el uso de dimetilsulfóxido en pacientes con cáncer es una temeridad, pues ese compuesto interfiere de manera negativa con una variedad amplia de fármacos de la quimioterapia, incluyendo cisplatino, carboplatino y oxaliplatino https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4153432/.

      Por otro lado, se utilizan referencias a artículos con claros problemas de experimentación. Por poner un ejemplo, se cita como ejemplo de que esto tiene efectos en animales vivos a varios artículos que introducen graviola junto a dimetilsulfóxido, pero en los controles no utilizan dimetilsulfóxido, es decir, los controles no son controles.

      Como conclusión, puedo decirte que a) el artículo no está publicado por el NIH, sino por una revista de terapias alternativas, b) en el artículo faltan controles básicos, es decir, que está mal diseñado, c) aunque estuviera bien diseñado (que no lo está, o al menos falta la información para saber si lo está) eso no permitiría concluir que comer graviola te va a curar un cáncer, o te va a ayudar a tratarlo, porque lo que hacen es mezclarla con otros compuestos. d) Esos compuestos, por si fuera poco, interfieren con la quimioterapia.

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        • Fernando Cervera

          February 15, 2017 en 15:42

          Esto nos lleva a una realidad: no existen evidencias de que la graviola tenga efectos reales en humanos para tratar ningún tipo de cáncer, y si bien es cierto que sí que hay estudios donde extractos de graviola han tenido efectos muy específicos sobre algunos tipos de células tumorales [3], ese efecto no se ha podido trasladar aún a humanos, ni potenciar de la manera adecuada. Nadie sabe si, en un futuro, algún compuesto localizado en esta planta podrá ayudar a tratar alguna enfermedad, pero hay miles de estudios con miles de plantas y frutos que se quedan solo en eso, porque encontrar remedios a enfermedades tan complejas no es fácil, ya que si lo fuera, nadie moriría de cáncer porque muchos de esos compuestos ya están de forma habitual en las frutas y verduras que comemos a diario.

          Responder
  4. Ferran

    February 12, 2017 en 08:09

    Fernando, enhorabuena por el artículo y por tomarte el trabajo de responder a los comentarios. La verdad es que hay un gran negocio-estafa alrededor de la desesperación que sufren quienes sufren enfermedades graves. Informar es una labor necesaria. Gracias por hacer frente a la ignorancia y al oscurantismo.

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    • Fernando Cervera

      February 14, 2017 en 23:23

      Gracias a ti por tomarte el tiempo de escribir el comentario y leerlo. ¡Un abrazo!

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