UNA VENTANA AL MUNDO DE LA PASIÓN CIENTÍFICA

Grandes exploradores V: La conquista de los hielos


Principio del siglo XX, todo trozo de suelo terrestre había sido pisado, explorado, conquistado, anexionado, expoliado, habitado, avistado o intuido, ¿todo? Todo no, unas inhóspitas y extensas tierras situadas en los confines del globo resistían imperturbables y ajenas al invasor. Sí Asterix y Obelix hubiesen sabido de los Polos, seguro que hubiesen llevado hasta allí a alguna centuria romana o habrían ido a buscar algún condimento para la secreta poción mágica de Panorámix.

La conquista de los Polos quizás encierra las historias más épicas y también más trágicas de la exploración, pues son sin lugar a duda los lugares más inaccesibles y duros del planeta, pues no pueden ser calificados de otra manera esos lugares donde apenas llueve, las temperaturas bajan de -40ºC, soplan con frecuencia vientos huracanados y la noche dura seis meses. Fue una conquista difícil, y voy a describiros cuáles fueron los principales hitos del puñado de expediciones que la conforman, varios países y muchas personas anónimas entre la estridencia de los nombres que se erigían como líderes y posteriormente héroes, y que no lo eran más que todos aquellos que les acompañaban.

Llegada al Polo Sur geográfico de la expedición de Roald Admunsen (www.thepolestation.com)

Llegada al Polo Sur geográfico de la expedición de Roald Admunsen (www.thepolestation.com)

Las primeras incursiones en los grandes desiertos helados se dirigieron hacia el Polo Norte, ya que su cercanía a Europa y América y su clima más “benigno” facilitaron que las expediciones se dirigieran en primer lugar hasta esa zona. Recordemos que esta “bondad” relativa se debe a que no deja de ser mar, helado sí, pero un mar al fin y a cabo, y por tanto con una altitud menor y con el amortiguamiento térmico que lleva asociado, mientras que la Antártida es un continente que tiene en algunos lugares más de 2000 m de hielo acumulado y montes que llegan a los 4000 metros de altitud.

Nuestro primer personaje es el noruego Fridtjof Nansen, explorador, científico y diplomático, estudió zoología en la Universidad de Christiania (Noruega) donde además obtuvo un doctorado por su estudio del sistema nervioso en animales marinos, siendo precursor de la teoría neural que afirma que la red neural está constituida por células individuales que se comunican entre sí. Nansen, aprovechando sus excelentes cualidades como esquiador, recorrió en 1888 la isla de Groenlandia de este a oeste, a través de un campo de hielo de 500 km y pasando un invierno entero junto a los esquimales, experiencia la cual le valió para publicar dos libros: La primera travesía de Groenlandia y Vida de los esquimales. Tras esto Nansen trazó un ambicioso plan para conquistar el Polo Norte aprovechando la deriva de los hielos, diseñando a tal efecto un buque que fuera capaz de resistir la presión de la superficie helada, siendo el precursor de los actuales rompehielos. Con provisiones para tres años y multitud de instrumentos científicos, el Fram partió de Bergen un día de 1893 rumbo al mar de Laptev en Siberia Oriental. La expedición no tuvo éxito por muy poco, al alcanzar los 84º de latitud, acamparon para pasar la noche boreal tras la cual el mismo Nansen y su compañero Johansen partieron en trineo hacía el Polo, pero las durísimas condiciones les hicieron desistir a una latitud de 86º 12’. El Polo Norte seguiría virgen por el momento.

Temperatura media en la Antártida en invierno y en verano durante el periodo 1979-2001. Fte:www.zonu.com

Temperatura media en la Antártida en invierno y en verano durante el periodo 1979-2001. Fte:www.zonu.

Ruta seguida por Nansen en su intento de conquistar el Polo Norte. Fte.Wikipedia

Ruta seguida por Nansen en su intento de conquistar el Polo Norte. Fte.Wikipedia

 

Robert Peary, natural de Pensilvania (EEUU) alegó haber sido el primer hombre en pisar el Polo Norte, lo cual habría sucedido el 9 de Abril de 1909, pero a su regreso el también estadounidense Frederick Cook reivindicó haberlo logrado el año anterior. Se demostró que la expedición de Cook había sido un fraude y que no lo había logrado, de echo aún hoy en día se pone muy en duda que Peary lo lograra por las anotaciones tomadas y las exageradas velocidades que representaba, como la afirmación de haber recorrido 135 millas náuticas en las últimas cinco marchas (202 kilómetros), así como algunas contradicciones en los relatos de los miembros de la expedición. Benditos GPS, !cuantas confrontaciones habrían resuelto¡ Lo que sí quedó probado es que con anterioridad a esta expedición, Peary había descubierto el carácter insular de Groenlandia  hasta el fiordo Independence, en el extremo noreste.

Peary y su equipo en lo que ellos creyeron que era el Polo Norte, y que posteriormente se comprobó que era un lugar situado entre 30 y 60 millas del mismo. Fte: www.nationalgeographyc.com

Peary y su equipo en lo que ellos creyeron que era el Polo Norte, y que posteriormente se comprobó que era un lugar situado entre 30 y 60 millas del mismo. Fte: www.nationalgeographyc.com

Por lo tanto, los primeros hombres que pisaron el verdadero Polo Norte fueron Roald Admunsen, Umberto Nobile y 12 personas más, quiénes llegaron allí a bordo del dirigible Norge. Curiosamente después de haberse pisado el Polo Sur, en un ambiente como decíamos antes, mucho más hóstil.

La llegada al Polo Sur prácticamente fue una carrera entre la expedición del noruego Roald Admunsen y el capitán británigo Robert Scott, la cual tuvo un final feliz para unos y muy trágico para otros. Admunsen llegó al Polo Sur el 14 de Diciembre de 1911, justo un mes y tres días antes de que Scott lo hiciera y viera con desolación la bandera noruega clavada en la coordenada buscada. Tras este gran varapalo emprendió un regreso de 1300 km a través de los hielos, donde Scott y sus cuatro acompañantes murieron entre durísimas condiciones.

Se ha escrito y especulado mucho acerca del éxito y el fracaso de unos y otros, y se le achaca a Scott la toma de ciertas decisiones que pudieron resultar fatales, como tomar un punto de partida más lejano que el escogido por Admunsen, la utilización de ponis mongoles como fuerza de arrastre, mucho menos eficaces que los perros groenlandeses de los noruegos, la negativa a sacrificar alguno en momentos críticos de la expedición, la adición de un nuevo miembro a la expedición en el último momento, la mayor experiencia de los noruegos, el carácter un tanto egoísta de Scott y el hecho de que los británicos dedicaran mucho tiempo a trabajos científicos, mientras que los noruegos realizaban un ataque directo. Fuese como fuese la Antártida ya no sería nunca más un lugar desconocido.

Itinerarios de ambas expediciones, en verde la británica, en rojo la Noruega.

Itinerarios de ambas expediciones, en verde la británica, en rojo la Noruega.

Admunsen en el Polo Sur (90º 0’ 0”)

Admunsen en el Polo Sur (90º 0’ 0”)

El último hecho especialmente remarcable fue el intento del británico Shackelton de cruzar el continente antártico pasando por el polo sur, en lo que se llamó la expedición imperial transantártica. Su barco el Endurance, quedó encallado en los hielos a la deriva durante la noche polar, tras la cual y situados en la Isla Elefante, Shackelton y cinco compañeros se aventuraron a un viaje en bote de 1300km hasta las Georgias del Sur, atravesando uno de los mares más tempestuosos del globo. Casi milagrosamente llegaron hasta ellas tras superar un temporal que había hundido muy cerca de ellos a un vapor de 500 toneladas. Cruzaron toda la isla a través de las montañas para llegar a la parte habitada y pedir ayuda. El día que los tripulantes del Endurance vieron a los que venían a rescatarles tuvieron que vivir una sensación única, algo así como volver del infierno a la tierra, cuando todos creían que estaban más muertos que vivos se abría la posibilidad de volver a la civilización, y lo harían todos aquellos hombres que se habían embarcado dos años antes. Casi un milagro que nadie perdiera la vida en aquella durísima expedición.

Campamento sobre el océano de la tripulación del Endurance

Campamento sobre el océano de la tripulación del Endurance

 

Podría parecer que todas estas aventuras responden más a la vanidad y al afán de gloria personal de algunos ambiciosos hombres y a la voracidad de los estados que financiaban las expediciones, y en parte es muy cierto, al igual que es muy cierto que la exploración de estos confines del globo ha servido, sirve y servirá para el avance del conocimiento científico en multitud de ámbitos, tales como la geología, climatología, biología, química o la ingeniería, además de contener una potencial y sustancial cantidad de recursos naturales de diversa índole, los cuales en la actualidad no están siendo explotados, en el caso del Ártico por estar situados en aguas internacionales y en el caso del continente blanco por la firma del llamado tratado antártico, que impide su explotación y evita las confrontaciones entre los países que tienen reclamaciones históricas sobre aquellas tierras, al menos hasta 2049, cuando tendría que renovarse tal tratado y probablemente surjan voces favorables a repartirse el jugoso pastel.

Nosotros, desde la comodidad de nuestras sillas y nuestros hogares, esperamos ansiosamente las noticias y los avances científicos que nos van llegando desde los numerosos buques laboratorio que surcan el Ártico cada año y desde las 60 bases científicas pertenecientes a 30 países que hay actualmente situadas en el continente antártico.

9 comentarios
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  2. Julian Chaves

    February 24, 2015 en 07:19

    La verdad es que eran gente extraordinaria. Personalmente lo que más me impacta, además de la falta de medios comparado con la actualidad, es que se aventuraban a atravesar lugares de los que no se tenía ninguna referencia. Se movían siempre en la frontera que separa lo valiente de lo temerario.

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  3. Ana

    March 2, 2015 en 17:19

    Me gusta el artículo.La sensación de sumergirse en el espíritu de aventura y conocimiento.Sin embargo, aunque suene extraño, sufro por los animales que participaron en las expediciones y a los que nadie preguntó.Si hubo porteadores,¿ realmente participaron por espíritu de aventura o podría ser yo trabajando de lo que pueda?
    El Siglo XIX, contando desde 1789 a 1914, fue maravilloso y cruel.
    ¿Hubiera podido avanzar la ciencia sin experimentación animal?
    Supongo que le debo a la experimentación animal seguir viva en mayor medida de lo que me gustaría creer, pero, ahora mismo, ¿sería replanteable?

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    • Fernando Cervera

      March 6, 2015 en 17:22

      Bueno, respondiendo solo a la parte de la experimentación animal, supongo que en esta vida todo tiene un coste, y si uno está dispuesto a pagarlo puede comprar cualquier cosa. Ahora bien, el precio a pagar a veces es duro y altamente cruel: actualmente renunciar a la experimentación animal supondría dejar sin remedio enfermedades de todo tipo e índole. La experimentación animal actualmente se somete a estrictos controles éticos, con esto me refiero a que la experimentación animal ya se ha replanteado y no tiene nada que ver con lo que se hacía hace 50 años. Yo, particularmente, prefiero vivir en un mundo donde se experimenta para lograr que enfermedades como la leucemia, el SIDA o la Distrofia Lateral Amiotrófica sigan matando a tantas personas.

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      • Ana

        March 9, 2015 en 15:55

        Ehhh….buf. Yo también prefiero que se curen enfermedades como… O simplemente la anemia bestial que he cogido en un momento muy poco oportuno después de veinte años de animalista. No me lo pensé dos veces. Prefería vivir y que mi cuerpo se regenerase. Pero, entonces, ¿cómo plantear el tema?
        ¿Evitando los fines lucrativos, lúdicos? Esta es una sociedad liberal.
        Bueno, estoy en ello. ¿Existe alguna publicación científica que trate de este tema objetivamente?
        ¿Laboratorios éticos o algo así?
        ¿Existen propuestas desde la ciencia para el tema?

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  4. Julian Chaves

    March 2, 2015 en 18:14

    Desde luego tuvo que haber muchas penurias en estos viajes y supongo que muchos no irían por aventura si no por “cuasi” obligación, es más, incluso los líderes creo que a veces iban más por alimentar su ego que por generan un bien social. Lo cierto es que gracias a cosas como estas el mundo ha ido avanzando en muchos sentidos, y son muchas cosas las que posteriormente han evolucionado gracias a experiencias similares, ya no solo en el ámbito de la exploración, sino gente que ha consagrado su vida a la ciencia básica y cuyos aportes han permitido el avance técnico posterior.
    Creo que aparte de las fechas que señalas, el mundo siempre es maravilloso y cruel, no hay nada más que mirar ahora mismo a nuestro alrededor, me estoy comunicando rápidamente contigo mediante un dispositivo electrónico a pesar de no conocernos, y a la vez mueren niños de hambre.
    En cuanto a la experimentación con animales, creo que le cederé la respuesta a alguno de mis compañeros, ellos te darán una contestación más precisa.

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